Length4h 17m
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Miguel Ángel, al igual que Leonardo, fue un hombre de muchos talentos: escultor, arquitecto, pintor y poeta; logró expresar la apoteosis del movimiento muscular, que para él era la manifestación física de la pasión. Llevó el arte del dibujo a los límites extremos de sus posibilidades, estirándolo, moldeándolo y hasta retorciéndolo. En las pinturas de Miguel Ángel no hay paisajes de ningún tipo. Todas las emociones, todas las pasiones, todos los pensamientos de la humanidad están personificados, para él, en los cuerpos desnudos de hombres y mujeres. Rara vez concibió formas humanas en poses de inmovilidad o reposo. Miguel Ángel se convirtió en pintor para poder expresar en un medio más maleable lo que su alma de titán sentía, lo que su imaginación de escultor veía, pero que la escultura le negaba. Así, este admirable escultor se convirtió en el creador de la decoración más lírica y épica jamás contemplada: la Capilla Sixtina en el Vaticano. La vastedad de su ingenio está plasmada sobre esta vasta superficie de más de 900 metros cuadrados. Cuenta con 343 figuras principales con una prodigiosa variedad de expresiones, muchas de ellas en tamaño colosal, y además un gran número de personajes secundarios que se introdujeron como efecto decorativo. El creador de este gigantesco diseño tenía sólo treinta y cuatro años cuando comenzó su trabajo. Miguel Ángel nos obliga a ampliar nuestro concepto de lo que es la belleza. Para los griegos se trataba de la perfección física, pero a Miguel Ángel poco le importaba la belleza física, salvo en ciertas ocasiones, como en el caso de su pintura de Adán en la capilla Sixtina y de sus esculturas de la Pietà. Aunque era maestro en anatomía y en las leyes de la composición, se atrevió a hacer caso omiso de ambas cuando le era necesario para expresar sus ideas: exageraba los músculos en sus figuras y hasta las colocaba en posiciones que el cuerpo humano no puede asumir naturalmente. En una de sus últimas pintura, El juicio final en el muro del fondo de la Capilla Sixtina, dejó fluir su alma como en un torrente. Miguel Ángel fue el primero en hacer que la figura humana expresara una amplia variedad de emociones. En sus manos, la emoción se convertía en un instrumento que podía tocar para extraer temas y armonías de infinita diversidad. Sus figuras llevan nuestra imaginación mucho más allá del significado personal de los nombres que poseen.
Audiobook details
GenreOther
Length4 hrs 17 mins
Narrated byListen with 1,000+ voices
FormateBook with Audio
Publish dateJul 1, 2011
LanguageSpanish
Table of contents
1Eugene Müntz Eugene Müntz
2MIGUEL ÁNGEL
3INTRODUCCIÓN
41501-1502. Museo del Louvre, París
5de la Sibila Pérsica, 1508-1512.
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6fortalecer
7Lorenzo, 1517.
8EL ESCULTOR
9LA ESCULTURA DEL RENACIMIENTO TARDÍO
10Academia Real de Artes, Londres.
11Buonarroti; después de bosquejar el modelo desde su ángulo principal, el artista
12Florencia.
13LA OBRA
14Florencia.
15El Vaticano.
16Museo de la Ópera del Domo, Florencia.
17Castello Sforzesco, Milán.
18Galería de la Academia, Florencia.
19Bolonia.
20Mármol, 277 cm, Galería de la
21París.
22Casa Buonarroti, Florencia.
23Florencia.
24Florencia.
25gozo es la contemplación y el mío, la acción”.
26Florencia.
27iglesia de San Lorenzo, Florencia.
28Florencia.
29A lo que Miguel Ángel replicó de manera inmortal:
30de Miguel Ángel cuando estaba trabajando en esta obra maestra.
31Florencia.
32iglesia de San Lorenzo, Florencia.
33iglesia San Pietro in Vincole, Roma.
34EL PINTOR Y EL DIBUJANTE
35LA PINTURA Y EL DIBUJO DEL RENACIMIENTO TARDÍO
36Florencia.
37copia de Miguel Ángel, 1532.
38fueron el
39LA OBRA
40Biblioteca Real, Windsor, Londres.
41Roma.
42Lápiz negro, 41 x 28 cm.
43cuando
44Cascina, según Miguel Ángel, 1542.
45Biblioteca Real, Windsor.
46en sólo cuatro años es lo que él llama “desperdiciar su tiempo”!
47en silencio”.
48Gelería de los Oficios, Florencia.
49Fresco, Capilla Sixtina, El Vaticano.
50de la muerte, detalle del Juicio Final.
