Escrita con apenas 19 años y silenciada durante décadas, Mathilda es una obra breve, intensa y profundamente perturbadora. Mary Shelley —sí, la autora de Frankenstein— nos entrega aquí un relato confesional en el que una joven narra su vida marcada por el abandono, la soledad y un vínculo prohibido con su padre.
Narrada con una belleza sombría, Mathilda es una joya gótica que explora el dolor del deseo no correspondido, la muerte, el tabú y la angustia existencial. Más que una historia, es un grito ahogado, una elegía sobre el amor imposible y la identidad quebrada. Es también una pieza literaria adelantada a su tiempo, cruda y profundamente femenina.
Una lectura breve, pero imposible de olvidar.