Considerada una de las grandes novelas de la historia, Ana Karenina narra el drama de una mujer noble que desafía las normas sociales de la Rusia zarista al enamorarse apasionadamente del conde Vronsky. Dividida entre el deber familiar y el deseo, Ana transita una espiral emocional marcada por la pasión, la culpa y la búsqueda de sentido. En paralelo, Tolstói contrapone su historia con la de Levin, un alter ego del autor, que encarna la vida rural, la honestidad y la fe. La novela no solo retrata la tragedia personal de una mujer libre en un mundo que la castiga, sino que disecciona con maestría la hipocresía social, la burocracia, el amor, la religión y la muerte.