En este tratado moral, el filósofo estoico Séneca analiza la naturaleza de la ira y sus consecuencias destructivas, tanto a nivel personal como político. Dirigido a su hermano Novato, el texto argumenta que la ira no es un impulso inevitable, sino una elección que puede ser contenida mediante la razón y la disciplina interior. A través de ejemplos históricos y consejos prácticos, Séneca promueve la serenidad, el autocontrol y la virtud como antídotos contra la pasión irracional. De la ira es una obra que, siglos después, sigue ofreciendo herramientas útiles para el manejo de las emociones.