
Length7h 31m
About this audiobook
Enrique Ríos tiene una memoria prodigiosa, que palpita como recién nacida. Todas esas cosas inesperadas que ha venido viviendo desde niño, sin darse reposo, como a más impresión han sido deslumbramiento, se le han ido grabando, no ya en la memoria, que es máquina mental, sino en el corazón, que es depósito del alma. Y la memoria del corazón es memoria indeleble. Gracias a esa memoria que brota del corazón, el mundo que aquí describe es un mundo palpitante. Pero no trata de la tarea fácil de un retrato. Enrique vivió y padeció la vida que relata: lo vio desde dentro y desde dentro lo narra. Por eso no es mera rareza o exotismo, sino vibración y emoción de vida que se ha vivido en asombros y peligros. La literatura de Enrique Ríos es una literatura cargada de vitalidad, de emoción, de descubrimientos. Porque lo que cuenta lo vivió y no es algo que le contaron testigos de tercera mano. Este texto tiene el encanto y el temblor de la vida misma. Este libro se lee como una epopeya del antioqueño, tan pregonada, pero aquí contada sin melindres, desde la dureza misma del cogollo. No hay costumbrismo, que es género meloso, sino vida por otro y que yo, lector, ahora comparto. Lo repito, porque son palabras que brotan, no de la simple observación o de la referencia ajena, sino del dolor y del desgarramiento y de la dicha propias.
Audiobook details
GenreBiography and Memoir
Length7 hrs 31 mins
Narrated byListen with 1,000+ voices
FormateBook with Audio
Publish dateJan 1, 2006
LanguageSpanish
Table of contents
1Vida conquistada
2J. Enrique Ríos
3CEP-Banco de la República-Biblioteca Luis Ángel Arango
4Contenido
5Prólogo
Show all chaptersShow less
6Una aventura vital
7siendo, al fondo, el niño de Virginias.
8Alberto Aguirre
9telegramas de su hermana, la monja.
10esta región, todas llenas de pastizales para el engorde del ganado.
11preguntó:
12un pedazo de lata en la que indefectiblemente resba- larían los animales.
13tando allí mi curiosidad.
14Decía, tomada textualmente:
15¡Ven y sígueme!
16Luego, reafirmaba el llamado así:
17minario.
18guientes documentos:
19ción sobre becas. Decía:
20y sombrero modelo casco.
21aquella vez con su voz paternal.
22la pregunta, la varió, haciéndomela aún más fácil:
23ya?
244 . Sueño sobre ruedas
25Berrío.
26que sea!
27Pero, eso sí, con todo bien fresquito.
28Le busqué el lado con una nueva cuestión que me
29que, sin descubrir ninguno y sin siquiera podérmelos imaginar.
30Dije que sí.
31carga.
32un instante para responder:
33y fue al grano:
34trabajo.
35Las cosas ya estaban arregladas, a juzgar por la
36sayemos!
37seis de la tarde.
38al rostro– y recalcándome: pero con bicicleta.
39ponderle con mi solución:
40su bicicleta?
41batida de ciclistas.
42Durante el día, las salidas para entregar domicilios
43y, como se iban a disputar en muchos deportes, todos tenían cabida.
44conductor.
45respondí:
46hacer.
47Director.
48Epílogo
49Apreciado J. Enrique:
50Adolfo León Gómez *