Escrita como una farsa para teatro de títeres, esta breve obra de Lorca mezcla elementos de la tradición popular con su propio universo poético. A través de personajes grotescos, caricaturescos y líricos, se representa una historia de celos, amor y violencia con un lenguaje vivo, musical y andaluz. Los títeres de Cachiporra forma parte de la vertiente más lúdica y experimental del autor, que recupera el teatro como juego, como forma de sátira popular y como celebración de lo grotesco.