Tres hermanos nostálgicos (Lora, Leo y Zac) regresan desde el sur de Francia al alpino pueblo italiano de Poggio Silente para pasar las vacaciones con su abuelo Tomás. Lo que parece un verano monótono se transforma cuando descubren un laberinto gótico bajo los cimientos de su casa de piedra.
Sin buscarlo, abren un mecanismo ancestral de tres siglos. Leo y Zac, junto a dos chicas del pueblo (Giulia y Alessia), resultan ser los herederos legítimos de las líneas de sangre de la Orden de la Bellota. Uno a uno, los niños son elegidos por tres reliquias perdidas: el Sombrero de la Roca, el de la Tierra y el de la Fauna. Tras unificar sus fuerzas para contener una brecha de ceniza en el sótano, abren el portal hacia el Claro Eterno, rompiendo trescientos años de absoluto silencio.