El solsticio ha comenzado, y el invierno reclama los secretos que el verano intentó proteger.
Tras el fin de las vacaciones en Poggio Silente, Lora, Leo y Zac regresan a su rutina ordinaria en la ciudad del Ródano, convencidos de que el asedio ha terminado. Las reliquias de la Orden de la Bellota descansan ocultas en el doble fondo de un armario de roble, y la normalidad parece reinar de nuevo en sus vidas. Sin embargo, con la llegada del frío extremo, una densa helada congela las corrientes del río y la escarcha dibuja la silueta de un cuervo de ceniza en la ventana del apartamento, anunciando que el fragmento de la conciencia de Malakor ha despertado.
Un puente de aire abierto a través del armario los transporta de regreso a Italia, donde Giulia y Alessia los aguardan bajo un colosal domo de energía que mantiene al pueblo entero sumergido en un sueño profundo para proteger el velo.