En este texto breve y provocador, el Marqués de Sade reflexiona sobre la moral, la libertad y la hipocresía social desde una perspectiva radical. Lejos de sus obras eróticas más conocidas, aquí adopta un tono más filosófico, aunque no menos subversivo. Desafía los valores tradicionales, especialmente los religiosos, proponiendo una verdad fundada en la naturaleza, el deseo y la razón individual. La verdad puede leerse como un manifiesto libertino, donde el autor no busca agradar ni persuadir, sino sacudir las bases del pensamiento moral convencional.