
Un castillo encantado por Dios
El alma según Teresa de JesúsBy Alberto José González ChavesLength12h 3m
About this audiobook
En el convulso y rico siglo XVI, Teresa de Jesús realizó una reforma del Carmelo insistiendo a sus monjas en tres virtudes básicas: «amor de unas con otras, desasimiento de todo lo criado y humildad verdadera». En Las moradas del castillo interior explicó, en su practicidad y sencillez, con su lenguaje y su estilo propio, un sendero místico que desemboca en el matrimonio espiritual del alma con Dios, dejándose llevar con total confianza por el Espíritu Santo. A seguir y comprender mejor ese camino, a descubrir cómo es el alma según santa Teresa, nos ayuda este comentario del autor a la obra de la Santa.
Audiobook details
GenreBiography and Memoir, Spirituality and Religion
Length12 hrs 3 mins
Narrated byListen with 1,000+ voices
FormateBook with Audio
Publish dateFeb 12, 2025
LanguageSpanish
Table of contents
1Siglas
2Prólogo
3Pórtico poético
4Introducción
5Primeras moradas «Un castillo adonde hay muchos aposentos»
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61. Hermosura y capacidad del alma: Considerar nuestra alma como un castillo
72. Gravedad del pecado: ¡Habed lástima de vosotras!
83. Conocimiento propio: Mirando su limpieza veremos nuestra suciedad
94. Requisito primordial: Es muy amigo de humildad
105. Magnanimidad: Plenitud y anchura y grandeza
116. Progreso intelectual: Nuestro entendimiento se hace más noble
127. Primacía de la caridad: La perfección verdadera es amor de Dios y del prójimo
13Segundas moradas «No os desaniméis...»
141. Obediencia a los llamamientos divinos: No nos deja de llamar para que nos acerquemos a Él
152. Esperanza animosa: Perseverancia y buenos deseos
163. Madurez afectiva: Deje de andar por casas ajenas
174. Mortificación: No hay mejores armas que las de la cruz
185. Unión con la Voluntad divina: Hacer su voluntad conformar con la de Dios
196. Antivoluntarismo: No ha de ir a fuerza de brazos
20Terceras moradas «Bienaventurado el varón que teme al Señor»
211. Iemor viril: Nos hará ir mirando...
222. Iemor humilde: Todo su temor es no las deje Dios
233. Disposición fiable pero insuficiente: Almas muy concertadas
244. Generosidad: Pasad adelante de vuestras obrillas
255. Sinceridad: Pruébanos Tú, Señor, que sabes las verdades
266. Almas enamoradas: El concierto... sea lo que Su Majestad ordenare
27Cuartas moradas «Se llegan más adonde está el Rey»
281. Amor, no intelectualismo: El alma no es el pensamiento
292. Contemplación infusa: Comienzan a ser cosas sobrenaturales
303. «Pasividad» enamorada: No está la cosa en pensar mucho, sino en amar mucho
314. Paz y confianza: Conozcamos nuestra miseria
325. Recogimiento adquirido: Podemos nosotros hacerlo, con el favor de Dios
336. Recogimiento infuso: Un recogimiento interior que se siente en el alma
347. Quietud: Sumisión de sentidos y potencias: Tiene tanta fuerza este silbo del pastor
358. Naturalidad en la oración: Estas obras interiores son todas suaves y pacíficas
369. Predilección divina: Una centellica que comienza el Señor a encender en el alma
3710. Paciencia: Aquí no está aún el alma criada
38Quintas moradas «Podemos gozar del cielo en la tierra»
391. Paz del entendimiento: Un sueño que llaman de las potencias
402. Voluntad amante: Es la que mantiene la tela
413. Unión y embriaguez de amor: Cielo en la tierra
424. Deificación: Ya no es ella la que vive, sino Yo
435. Vida nueva: Hanle nacido alas
446. Cruz y heroísmo: ¡Qué nuevos trabajos comienzan a esta alma!
457. Caridad: Amor de Su Majestad y del prójimo
468. «Ir a vistas»: Que el uno y el otro se quieran, y aún que se vean
479. Cautela: Por Él os pido que no os descuidéis
48Sextas moradas «Bien determinada queda a no tomar otro esposo»
491. Sencillez: Jamás deseéis que os lleve por este camino
502. Desposorio espiritual: El Esposo... quiere que lo desee más y que le cueste algo