Este texto clave del pensamiento anarquista es una respuesta directa a la concepción estatal del socialismo autoritario, particularmente el de Marx. Bakunin defiende la libertad individual, la autogestión y la abolición del Estado como condición para una verdadera emancipación del pueblo. A lo largo del texto, analiza la centralización del poder, la opresión burocrática y el papel de las revoluciones en la transformación social. Es una crítica apasionada y filosóficamente sólida que posiciona al anarquismo como una alternativa viable y ética frente al estatismo autoritario.