Estirpe del Salitre no es un nombre, es una trinchera. Nace de la mente de un ingeniero que, tras presenciar el colapso de las estructuras emocionales, decidió aplicar las leyes de la biología, la resistencia de materiales y la supervivencia al comportamiento humano. Este seudónimo existe para proteger historias reales. Al eliminar la identidad pública, se elimina el ego, dejando espacio solo para una honestidad brutal. No importa quién sostiene el bisturí. Lo que importa es la precisión del corte.