1Título
60VII Cómo el amor es la vida del alma. Prosigue el discurso s
2II Cómo la voluntad gobierna de muy diversas maneras las pot
61VIII Admirable exhortación de San Pablo a la vida extática y
3III De qué manera la voluntad gobierna el apetito sensual
62IX Del supremo efecto del amor afectivo, que es la muerte de
4IV Que el amor domina sobre todos los afectos y pasiones, y
63XI Que algunos entre los divinos amadores han muerto también
5V De los afectos de la voluntad
64XIII Que la santísima Virgen murió de un amor extremadamente
6VII Descripción del amor en general
65II De la conformidad de sumisión, que procede del amor de be
7VIII Cuál es la conveniencia que excita el amor
66III Cómo debemos conformarnos con la divina voluntad, que ll
8X Que la unión pretendida por el amor es spiritual
67IV De la conformidad de nuestra voluntad con la que Dios tie
9XI Que hay en el alma dos porciones y de qué manera
68VI De la conformidad de nuestra voluntad con la cada por los
10XII Que en estas dos porciones del alma hay cuatro diferente
69VII Que el amor a la voluntad de Dios significada en los man
11XIV Que la caridad se ha de llamar amor
70VIII Que el desprecio de los consejos evangélicos es un gran
12XV De la conciencia que hay entre Dios y el hombre
71IX Prosigue el discurso precedente. Cómo todos deben amar, a
13XVII Que naturalmente no está en nuestras manos el poder ama
72X Cómo nos hemos de conformar con la voluntad divina signifi
14XVIII Que la inclinación natural que tenemos a amar a Dios n
73XI De la unión de nuestra voluntad con la de Dios en las ins
15II Que en Dios no hay más que un solo acto, el cual es su pr
74XII De la unión de la voluntad humana con la de Dios en las
16III De la providencia divina en general
75XIII Tercera señal de la inspiración, que es la santa obedie
17IV De la sobrenatural providencia que Dios ejerce sobre las
76XIV Breve método para conocer la voluntad de Dios
18V Que la celestial Providencia a proveído a los hombres de u
77II Que la unión de nuestra voluntad con el beneplácito de Di
19VI De algunos favores especiales hechos en la redención de l
78III De la unión de nuestra voluntad con el beneplácito divin
20VII Cuan admirable es la divina Providencia en la diversidad
79V De la práctica de la indiferencia amorosa en las cosas del
21VIII Cuánto desea Dios que le amemos
80VI De la indiferencia que debemos practicar en lo tocante a
22IX Cómo el amor eterno de Dios a nosotros dispone nuestros c
81VII Cómo debemos unir nuestra voluntad con la de Dios en la
23X Que nosotros rehusamos con frecuencia la inspiración y nos
82VIII Cómo la pureza de la indiferencia se ha de practicar en
24XI Que no hay que atribuir a la divina Bondad el que no teng
83IX Manera de conocer el cambio en el sujeto de este santo am
25XII Que los llamamientos divinos nos dejan en completa liber
84X De la perplejidad del corazón que ama sin que sepa que agr
26XIII De los primeros sentimientos de amor que los alicientes
85XII Cómo la voluntad, una vez muerta a sí misma, vive purame
27XVI Cómo el amor se practica en la Esperanza
86XIII Del ejercicio más excelente que podemos practicar en me
28XVIII Que el amor se practica en la penitencia, y, en primer
87XIV Del despojo perfecto del alma unida a la voluntad de Dio
29XIX Que la penitencia sin el amor es imperfecta
88I De la dulzura del mandamiento que Dios nos ha impuesto de
30XXI Cómo los llamamientos amorosos de Dios nos ayudan y nos
89III Cómo estando ocupado todo el corazón en el amor sagrado,
31XXII Breve descripción de la caridad
90IV De dos grados de perfección con los cuales este mandamien
32II Que por la santa complacencia somos hechos como niños en
91V De otros dos grados de mayor perfección por los cuales pod
33III Que la sagrada complacencia da nuestro corazón a Dios y
92VI Que el amor de Dios sobre todas las cosas es común a todo
34IV De la amorosa compasión, por la cual se explica mejor la
93VIII Memorable historia para dar bien a entender en qué estr
35VI Del amor de benevolencia a nuestro Señor, que practicamos
94IX Cómo debemos amar a la divina bondad sumamente y más que
36VIII Cómo la santa benevolencia produce la alabanza del divi
95X Cómo la santísima caridad produce el amor al prójimo
37IX Cómo la benevolencia nos mueve a llamar a todas las criat
96XI Del celo o celos que debemos tener para con nuestro Señor
38XI Cómo practicamos el amor de benevolencia en las alabanzas
97XII Aviso sobre la manera de conducirse en el santo celo
39XII De la soberana alabanza con que Dios se alaba a sí mismo
98XIII Que el ejemplo de muchos santos, los cuales, según pare
40II Que por la santa complacencia somos hechos como niños en
99XIV Cómo nuestro Señor practicó todos los actos más excelent
41III Que la sagrada complacencia da nuestro corazón a Dios y
100I Cómo todas las virtudes son agradables a Dios
42IV De la amorosa compasión, por la cual se explica mejor la
101II Que el amor sagrado hace que las virtudes sean mucho más
43VI Del amor de benevolencia a nuestro Señor, que practicamos
102IV Cómo el divino amor santifica de una manera más excelente
44VIII Cómo la santa benevolencia produce la alabanza del divi
103V Cómo el amor sagrado mezcla su dignidad entre las demás vi
45X Cómo el deseo de amar a Dios nos hace aspirar al cielo
104VI De la excelencia del valor que el amor sagrado comunica a
46XI Cómo practicamos el amor de benevolencia en las alabanzas
105VII Que las virtudes perfectas jamás están las unas sin las
47XII De la soberana alabanza con que Dios se alaba a sí mismo
106VIII Cómo la caridad abarca todas las virtudes
48II De la meditación, primer grado de la oración o teología m
107IX Que las virtudes sacan su perfección del amor sagrado
49IV Que, en este mundo, el amor trae su origen, mas no su exc
108XII Cómo la caridad contiene en sí los dones del Espíritu Sa
50V Segunda diferencia entre la meditación y la contemplación
109XIII Cómo el amor sagrado comprende los doce frutos del Espí
51VI Que la contemplación se hace sin esfuerzo y que ésta es l
110XV Que la tristeza es casi siempre inútil y contraria al ser
52VII Del recogimiento amoroso del alma en la contemplación
111II Que es menester un deseo continuo de amor
53VIII Del reposo del alma recogida en su amado
112IV Que las legítimas ocupaciones no impiden en manera alguna
54X Prosigue el discurso sobre la santa quietud y sobre cierta
113VII Del cuidado que hemos de tener en hacer con gran perfecc
55XII De la herida de amor
114VIII Manera general de aplicar nuestras obras al servicio de
56XIII De algunos otros medios por los cuales el amor santo hi
115IX De algunos otros medios para aplicar más particularmente
57II De los diversos grados de la sagrada unión que se produce
116X Exhortación al sacrificio que hemos de hacer a Dios de nue
58IV Del arrobamiento y de la primera especie del mismo
117XII Método muy útil para servirse de estos motivos
59VI De las señales del buen arrobamiento y de la tercera espe
118XIII Que la palabra «Calvario» es la verdadera escuela de am