Escrito en forma de monólogo interior, este texto da voz a un funcionario retirado que reflexiona desde las profundidades de su resentimiento, desesperanza y lucidez amarga. Con una crítica feroz a la racionalidad ilustrada, la moral progresista y la idea de la felicidad como meta social, Dostoyevski presenta a un antihéroe desgarrado que anticipa al existencialismo del siglo XX. Memorias del subsuelo es tanto un manifiesto filosófico como un retrato psicológico extremo, donde la contradicción, el sufrimiento y la libertad se funden en una misma conciencia atormentada.