En esta biografía novelada, Zweig retrata a la reina francesa desde su juventud despreocupada en Viena hasta su trágica muerte en la guillotina. A través de un estilo vívido y empático, el autor analiza la psicología de una mujer atrapada por su tiempo y su rol, más víctima que culpable del colapso del Antiguo Régimen. Más allá de la figura histórica, Zweig convierte a María Antonieta en un símbolo humano del destino, el error y la dignidad frente al derrumbe.