Inspirada en un hecho real del siglo XVII, esta novela narra la tragedia de una joven virtuosa que es lentamente destruida por la perversidad de sus cuñados. Aunque escrita por Sade, esta obra no recurre a los excesos sexuales característicos de sus textos más polémicos, sino que adopta una estructura más cercana al drama moral, donde el autor explora la corrupción del poder masculino y la vulnerabilidad de las mujeres. Sade, sin renunciar a su crítica ácida contra las instituciones, ofrece aquí una historia de violencia psicológica y manipulación disfrazadas de virtud.