Este texto apócrifo, descubierto en Nag Hammadi en 1945, es una recopilación de 114 dichos atribuidos a Jesús, sin narrativa ni milagros. A diferencia de los evangelios canónicos, el Evangelio de Tomás no cuenta la vida de Cristo, sino que se centra en su enseñanza directa, con un fuerte tono esotérico. Muchos especialistas consideran que refleja una corriente gnóstica del cristianismo primitivo, donde la salvación se alcanza mediante el conocimiento interior. Algunos de sus logia coinciden con los Evangelios conocidos, pero otros presentan a un Jesús más simbólico, casi filosófico, que invita a descubrir el Reino dentro de uno mismo.