Ambientada durante la guerra entre británicos y franceses en América del Norte, esta novela de aventuras sigue a Hawkeye, un explorador blanco criado entre indígenas, y a sus aliados Chingachgook y Uncas, el último de los mohicanos. A través de persecuciones, batallas y alianzas, Cooper crea un retrato romántico y nostálgico de los pueblos originarios en proceso de desaparición. Aunque con elementos idealizados, la obra fue pionera en retratar el conflicto colonial desde una perspectiva crítica.