Tras haber simulado su muerte en las cataratas de Reichenbach, Sherlock Holmes reaparece sorpresivamente en Londres, retomando su carrera de detective junto a su fiel amigo Watson. Esta colección de trece relatos muestra al famoso investigador enfrentando nuevos casos con su brillante lógica, agudeza psicológica y desapego emocional. A través de escenarios variados —desde aristócratas hasta ladrones de joyas— Doyle consolida el mito de Holmes como ícono literario. La obra combina intriga, deducción y observación social, y marca un renacimiento del personaje tras la presión de los lectores que exigían su regreso.