Poema de amor y pérdida en el que el narrador recuerda a Annabel Lee, su amada muerta. Ambientado en un reino junto al mar, el poema mezcla romanticismo, lirismo y melancolía. Poe eleva el amor más allá de la muerte, construyendo una imagen idealizada y eterna del sentimiento. Su musicalidad y su atmósfera fúnebre lo han convertido en uno de los textos más citados del autor.