Nuestro héroe no tiene mas remedio que aceptar que lo que va a vivir va a ser cruel y poco esperanzador, tras derrotar a Viriego su gran adversario en la guerra, descubre... ¡Que nada a acabado! Las ascuas de la guerra le persiguen hasta su hogar, unas palabras escritas en la propia realidad le llevan hasta un Dios y un ser mas haya de la razón, que le da tiempo para que pueda traer una paz verdadera La tierra, La Luna, Europa en Júpiter y... Marte...