Él solo buscaba un último pasajero para terminar su jornada. En su lugar, encontró el comienzo de su peor pesadilla. Ana parecía la clienta perfecta, pero su curiosidad se transformó en obsesión y su obsesión, en un peligro mortal. Perseguido, vigilado y acorralado, Marcelo descubre que el asalto que sufrió y su nueva jefa están conectados de una manera espeluznante. Una historia de suspenso donde la frontera entre el cuidado y el control se desvanece, y en cada esquina se puede ocultar una nueva amenaza.