Cuando Morgan Sullivan hereda la posada victoriana de su abuela, descubre mucho más que un negocio en ruinas y deudas crecientes. La posada Willow Creek alberga secretos familiares de generaciones y un peligroso don del que ha huido durante una década. Los sueños en la posada no son simples visiones; son profecías que difuminan los límites entre el sueño y la realidad, amenazando con consumir a cualquiera que se atreva a desatar su poder.
La escéptica Eliza Chen llega para desmentir la reputación sobrenatural de la posada, armada con equipo científico y una lógica implacable. Pero a medida que los sueños proféticos se intensifican y aparecen manifestaciones imposibles, incluso su racionalismo inquebrantable comienza a resquebrajarse. La posada misma parece estar viva, y su magia onírica se vuelve más fuerte —y más impredecible— con cada noche que pasa.
Atrapada entre el legado místico de su familia y el escéptico empeñado en desenmascararlo, Morgan debe dominar habilidades que jamás deseó antes de que la debilitada frontera entre los sueños desate algo mucho más siniestro que simples visiones nocturnas. Con la antigua magia de la posada fuera de control y su corazón atraído por una conexión imposible, Morgan se enfrenta a una angustiosa decisión: aceptar su herencia y arriesgarse a perderse en el reino de los sueños, o abandonar su legado y condenar al pueblo al caos sobrenatural.