Parodia y homenaje a las novelas góticas, esta obra narra las peripecias de Catherine Morland, una joven lectora entusiasta que viaja a una antigua abadía y deja volar su imaginación, creyendo descubrir secretos oscuros y conspiraciones. Austen utiliza el humor y la ironía para criticar tanto los excesos de la ficción romántica como los prejuicios sociales de su tiempo. La abadía de Northanger es una reflexión sobre el poder de la lectura, la ingenuidad juvenil y la madurez afectiva.