En este breve y poético relato, Amado Nervo aborda la pérdida de memoria como una metáfora de la identidad y la fragilidad del alma humana. Con un estilo íntimo y lírico, el autor nos invita a reflexionar sobre el olvido, la fugacidad de la existencia y los vínculos que nos definen. Como en gran parte de su obra, Nervo mezcla lo místico con lo cotidiano, lo espiritual con lo emocional, creando una atmósfera melancólica y profunda que conmueve y deja huella.